De las canicas a la biotecnología: estudiantes transforman procesos biológicos en circuitos científicos en la final del Marble Challenge 2026

La iniciativa impulsada por la edtech THINKey reunió el pasado jueves 13 de agosto a estudiantes de cuatro colegios de Santiago, quienes presentaron más de 10 equipos y sus innovadores Marble Runs inspirados en procesos biológicos y biotecnológicos.

Santiago, agosto de 2026. ¿Qué tienen en común una canica, la biotecnología y el aprendizaje STEAM? La respuesta pudo verse el pasado jueves 13 de agosto en las oficinas del Hub Providencia, donde estudiantes de cuatro establecimientos educacionales de Santiago se reunieron para participar en la final regional del Marble Challenge 2026, desafío educativo impulsado por THINKey que busca acercar la ciencia y la tecnología a las nuevas generaciones a través de la experimentación y el aprendizaje práctico.

En esta nueva edición, denominada “Biotech Edition”, el tradicional desafío de construir circuitos para canicas dio un giro hacia las ciencias de la vida. Los más de 10 equipos participantes debieron diseñar y construir sus Marble Runs tomando como inspiración distintos procesos biológicos y biotecnológicos, transformando conceptos científicos en recorridos físicos donde cada elemento del circuito representaba una etapa o fenómeno.

La jornada permitió que los estudiantes no solo pusieran a prueba sus conocimientos científicos, sino también habilidades de creatividad, diseño, resolución de problemas, pensamiento crítico y trabajo colaborativo, competencias que forman parte del enfoque STEAM promovido por THINKey.

La actividad reunió a 10 equipos provenientes de cuatro establecimientos educacionales: Liceo 7 de Providencia, Colegio San Ignacio, Chilean Eagles de Las Vizcachas y Colegio Southern Cross. Tras la presentación de los distintos proyectos, el Colegio San Ignacio se quedó con el primer lugar, seguido por Southern Cross, que obtuvo el segundo puesto. El tercer lugar, en tanto, fue para uno de los equipos representantes de Chilean Eagles.

“Con esta edición quisimos llevar el Marble Challenge un paso más allá. La idea era que los estudiantes no solamente construyeran un circuito de canicas, sino que fueran capaces de comprender un proceso biotecnológico y traducirlo a una experiencia concreta, utilizando su creatividad y sus conocimientos”, explica Marta González Cruz, CEO de THINKey.

La ejecutiva agrega que “cuando logramos que los estudiantes puedan tocar, construir, equivocarse, volver a intentarlo y finalmente explicar un fenómeno científico a través de su propio proyecto, el aprendizaje cambia completamente. Eso es lo que buscamos con Marble Challenge: que la ciencia deje de ser algo abstracto y se transforme en una experiencia que puedan vivir y disfrutar”.

Ciencia que se construye con las manos

Desde su primera edición, el Marble Challenge busca convertir conceptos científicos en desafíos concretos. En 2024, los estudiantes trabajaron principalmente con principios de física como gravedad, fricción y energía cinética, construyendo sus circuitos con materiales reciclados.

Para 2026, el desafío incorporó una nueva dimensión: la biotecnología y los procesos biológicos y bioquímicos, además del uso de herramientas de inteligencia artificial durante el desarrollo de los proyectos.

Así, los estudiantes tuvieron que pasar de la idea científica a una representación física: identificar un proceso, comprender sus etapas, diseñar una secuencia y luego convertirla en un circuito capaz de comunicar visualmente aquello que ocurre a una escala microscópica o molecular.

Es un desafío muy entretenido para una como investigadora: dejar el laboratorio para venir a estar con los jóvenes, con aquellos que queremos que hagan ciencia, que se dediquen a investigar desde la cotidianeidad ya que son capaces de generar y fortalecer nuestro grupo de futuros investigadores en nuestro país”, señala Angélica Reyes, Directora de la Escuela de Postgrado, Investigadora del INTA de la Universidad de Chile e integrante del jurado de la final regional en Santiago.

Más que una competencia

Uno de los principales objetivos del Marble Challenge es que la competencia sea también una instancia de aprendizaje. Los equipos deben enfrentarse a problemas concretos durante la construcción de sus circuitos, realizar pruebas, detectar errores y buscar soluciones colectivas.

La metodología se relaciona directamente con el aprendizaje basado en proyectos y el enfoque STEAM, integrando ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas en una experiencia práctica.

Había 10 grupos de estudiantes de distintos colegios de la Región Metropolitana, que nos presentaron desafíos y problemas basados en ciencia representados gráficamente y mostrar algo que representara biotecnología. Esto me impresionó ya que los estudiantes tienen una capacidad de empatizar y de contar por qué escogieron cada temática y no otra. Conceptualmente, muy potentes así que fue una gran experiencia. El grupo ganador va a tener un día de pasantía en ciencias en la Universidad Católica”, agrega Isabel Reveco, coordinadora del proyecto Ciencia 2030 de la Universidad Católica..

La final realizada en Hub Providencia marcó el cierre del proceso para los equipos de Santiago, quienes durante las semanas previas trabajaron en el diseño y construcción de sus proyectos antes de enfrentarse a la evaluación final.

De esta manera, una simple canica volvió a convertirse en una herramienta para enseñar ciencia, pero esta vez con un desafío adicional: hacer visible lo invisible y transformar procesos propios de la biología y la biotecnología en experiencias concretas, creativas y construidas por los propios estudiantes.

El Marble Challenge 2026 forma parte de las iniciativas STEAM desarrolladas por THINKey para acercar la ciencia, la tecnología y la innovación a las comunidades educativas, promoviendo experiencias de aprendizaje donde la experimentación y la creatividad ocupan un lugar central.